Manuel Quintana Martelo /España


Frases de mi trabajo

Tengo el mismo odio a la pintura que amor a su ejercicio. Me atrae, del mismo modo, la lectura formal de un trabajo como el desasosiego de una ruptura. Puedo sentir tanta atracción como desprecio: recordar y olvidar, mirar y cerrar los ojos.

Asiento mi trabajo bajo la dupla de realidad y lo contrario, desde el académico modo de interpretar el objeto como de destruirlo: un viaje hacia lo desconocido, un camino hacia un lugar insospechado. Nunca se como llegar aunque de algún modo lo haga, como nunca se como pintar aunque de algún modo pinte.

"No dibujéis el objeto, entender el plano", decía a mis alumnos en mi época temprana de profesor de dibujo, algo por suerte abandonado para aprender, frases de este tipo con la esperanza de que alguno pudiese comprender que no existe la forma sino su virtualidad en el plano, y que desde el momento en que el trazo deja lugar a la imaginación, la tercera dimensión desaparece y solo queda el engaño.

No me resulta fácil hablar de pintura, menos aún de mi pintura. Pinto para olvidar lo que pinto, pinto para dejar que lo pintado tenga su propio recorrido y un mundo envuelto en el misterio, y la certeza, de que, siempre, puede ser otra salida, que hay otro camino, que nunca se llega, solo se descansa.

Me gusta olvidar como pinto porque en ello está la razón de mi pintura, en empezar de nuevo cada día, en saber entender que ayer es pasado y que solo se actúa en el momento preciso de dejar la impronta del trazo sobre la tela: la actitud de pintar. Justifico mi trabajo cuando descubro que ese camino desconocido se hace visible y lo reconocible es solo un recuerdo: pintar y olvidar.

El dibujo es parte de la obra, es la arquitectura en donde se asienta la base de la pintura, para la pintura, y es, también, sentir el placer reconfortante de que la mirada tiene su historia, su relato y el plano se entiende desde su geometría espacial: lo que hay y lo que no hay, donde y cuando, el vacío y la forma.

Nada hay mas desolador que un plano descubierto y nada mas reconfortante que mancillar su esencia y dominar su espacio. Pero no es sencillo, porque el principio siempre es cómodo; lo duro aparece cuando el volumen crea la mentira, el engaño en profundidad y seguimos intentando respetar su amplitud, "largo y ancho".

Creo que la esencia de mi trabajo está en el empeño de comprender el plano de representación y en su ejercicio: representación-no representación. Esta es la dicotomía que me interesa, la fusión de lo reconocible con aquello que no lo es, la seguridad de que cuando, entre una y otra forma se produce la comunión, el conjunto se "sacraliza" y la obra alcanza su cima: o no.

Manuel Quintana Martelo



Biografía

Manuel Quintana Martelo

Manuel Quintana Martelo nació en Roxos (Santiago de Compostela) el 9 de diciembre de 1946.

Pasa su infancia en la aldea de Roxos, a los 10 años se traslada a Santiago para realizar los estudios de Bachillerato, manifestando gran afición por el dibujo y la pintura desde muy temprana edad, su deseo de estudiar Bellas Artes se trunca ante la postura familiar de que estudiase una carrera.

Se matricula en la Escuela de Peritos Industriales de Vigo en la especialidad de Electricidad, estudios que abandona al poco tiempo, después de ver una exposición de pintura y ese mismo año realiza el examen de ingreso en la Escuela de Bellas Artes de Sant Jordi de Barcelona, obteniendo la máxima la máxima calificación de entre todos los presentados.

Comienza los estudios de pintura en Barcelona, obteniendo una beca académica para dicha Escuela, así como, posteriormente otras para "Mural" en Sant Cugat del Vallés, "Paisaje" en Granada y otras para viajes de estudio en ciudades como Paris, Ámsterdam o Londres en donde puede acercarse al arte contemporáneo que se hace en Europa, interesándose por la abstracción y descubriendo a los expresionistas abstractos americanos, al mismo tiempo que estudia a los clásicos, de modo preferente a Rembrandt para entender mejor el mundo de la luz y la sombra. En su visión del arte contemporáneo, trabaja confrontando la figuración con la abstracción, un viaje que va a seguir toda su carrera como artista: dos mundos contrapuestos.

Los años setenta van a marcar fuertemente su carácter y posicionamiento en el arte, recorriendo caminos y abriendo un debate personal con las distintas opciones que desea experimentar: el expresionismo, la descomposición, el conceptualismo.

De 1970 son sus primeras exposiciones individuales, en la Caja de Ahorros de Vigo y el Hostal de los Reyes Católicos de Santiago de Compostela. Los años setenta van a marcar fuertemente su carácter y posicionamiento en el arte, recorriendo caminos y abriendo un debate personal con las distintas opciones que desea experimentar: el expresionismo, la descomposición, el conceptualismo, todo ello en un afán de entender las vías que se van abriendo, en el debate del arte contemporáneo, sobre todo desde mayo del 68.

los últimos años de la década del 70 son de una frenética actividad realizando las exposiciones "Crónica desde Rembrandt" en Barcelona y Santiago (1978-1979), "3 Accions", Tarragona (1979), "Presencias Sincréticas", A Coruña (1979), "Cercos-as", Museo de Arte Contemporáneo de Ibiza (1979), "Will you Paint whit me...?, Museo de Arte Moderno de Tarragona, (1980).

En el año 1978 comienza su carrera docente y a lo largo de los años ha obteniendo por concurso numerosas Cátedras de Dibujo en Barcelona, Tarragona y Galicia.

En 1979, participa en la lucha reivindicativa por la necesidad de protección de los artistas siendo Vicepresidente de la Federación de Artistas Plásticos de Cataluña y realizando diversas actividades conectando con las inquietudes de otras asociaciones del estado español.

A su regreso Galicia en 1981 donde ocupa la cátedra de Dibujo del Instituto "Arzebispo Xelmirez" en Santiago de Compostela, participa de las exposiciones que van a revolucionar el arte en los años 80 y que sitúan a Galicia en el mapa nacional del arte: "Imaxes dos Oitenta", "Atlántica" que va a ser el gran detonante, "Bienal de Pontevedra", etc. En estos años inicia su actividad como grabador, con más de 40 ediciones gráficas para entidades públicas y privadas, tales como, EDICIÓN XERAIS, GALERÍAS MORIARTY, LINEA, TRINTA, OBRA GRÁFICA ORIGINAL, DIPUTACIÓN DE A CORUÑA, XUNTA DE GALICIA, etc

En 1983, comienza una etapa de ilustrador en la revista DORNA, siguiendo en la revista LUCES DE GALICIA, y continua ilustrando en numerosos libros como A GUÍA DOS LIBROS NOVOS, Ediciones Delta, la revista "Cine", realiza la serie " O Tempo" para" El Correo Gallego", colaborando también con la revista " Xelmirez, "O día das letras galegas", "La voz de Galicia", etc.

En el año 1982, funda con unos amigos la Galeria Hidea que posteriormente pasará a ser Galeria Trinta por donde pasa lo más actual del arte gallego del momento. Con el tiempo Galeria Trinta se convierte en referente del arte gallego, dando un giro de lo que hasta entonces era la Galicia artística.

Abandona el proyecto Trinta en el año 92 y decide trasladarse a New York, abandonando la Cátedra de Dibujo, ante la necesidad de aislarse para ver otra parte de la historia del arte y centrarse en su trabajo personal.

En New York se siente en libertad absoluta para abordar su trabajo y retomar con fuerza la presencia figurativa en el mismo, sin dejar el componente expresionista (no representativo), compartiendo la figuración y la abstracción un mismo espacio de representación.

Desde su llegada a Nueva York en 1992, continua simultaneando sus estancias entre la ciudad americana y España, haciendo que su obra tome un rumbo más preciso, en donde la figuración se convierte en un referente de peso, cuestión que marcará su recorrido desde entonces a la actualidad.

En el año 2000, y debido a la situación de los artistas, sus necesidades sindicales y la defensa de los derechos de autor entre otros, entra a formar parte de la Asociación Galega de Artistas Visuais, integrada en la Unión de Asociaciones del Estado Español y en la EVAN (Unión de Asociaciones de la Comunidad Europea), de la cual es nombrado presidente, cargo que ocupa hasta el año 2003.

En 2004, con unos compañeros, funda la revista ART NOTES y también, ese mismo año, es elegido y nombrado Académico de Número de la Real Academia Galega de Belas Artes.

En 2007, realiza una doble exposición, "QUINTANA MARTELO" en el Auditorio de Galicia y "MEMORIA" en la Iglesia de la Universidad, ambos lugares en Santiago de Compostela. Allí muestra, a modo de retrospectiva, una visión de lo que ha sido su carrera, pero principalmente desde su estancia en Nueva York, haciendo, al mismo tiempo, una reflexión sobre su taller y su debate personal sobre el arte, mostrando una gran pintura central en donde se autorretrata cabeza abajo como en actitud de sacrificio o "sacrificado", apareciendo una nueva faceta en su trabajo, la presencia de una nueva dimensión en su obra, la escultura.

En 2008, con "MEMORIA", viaja al Museo de Arte Moderno de Santo Domingo, a la QCC Art Gallery de la Universidad de New York y en 2010 al Museo de Arte Contemporáneo de Panamá y al Centro "La Factoria" en la Habana.

Ese mismo año, el 2010, entra a formar parte de la Colección Grandes Pintores Gallegos, con una edición monográfica sobre su obra, editada por la Diputación de A Coruña, en donde puede verse todo su recorrido artístico desde sus comienzos.

En el año 2012, recibe el Premio de Cultura Galicia en Artes Plásticas, evento patrocinado por la Xunta de Galicia.

A lo largo de su carrera participa con distintas galerías en Ferias de Arte Contemporáneo como ARCO y Art Madrid y Estampa (Madrid), Art Miami (Miami), ARTISIMA (Turín), FIAC (Caracas), Art Chicago (Chicago), Shanghai, París, New York...

En el año 2014, es elegido Presidente de la Real Academia Galega de Belas Artes, en donde, bajo su mandato, se pone en marcha el "Dia das Artes de Galicia" consiguiendo llevar el arte gallego, por primera vez, al Museo del Prado de Madrid, en la personificación del Maestro Mateo. En la actualidad, compagina este cargo con su actividad artística.