Jorge Rocha /Argentina


Camino de un Observador

En una ciudad bordeada de llanura nací y aún pertenezco. Donde el plano del horizonte se distingue tan lineal como continuo. Algo que se percibe tan monótono en lo natural y en lo visual sólo se quebranta con el movimiento de quien lo habita. Desde la curiosidad nace el movimiento, y abre camino al observador...

El dibujo llega tan temprano que no recuerdo. Lo que si recuerdo, el gusto por hacerlo, el mismo que sigo teniendo hasta este instante. La necesidad de comprender el porqué, fue lo que me alimentó. Si miro atrás veo a un pintor de obras, de brocha gorda, de pinceles sobre revoques y no sobre un lienzo. Y me veo ahí, ayudándolo a él, a mi viejo, en las obras y en una temprana adolescencia entrando a un taller de dibujo (Allí donde los primeros buenos consejos llegaron y me detuve un par de años a escucharlos). Como también no faltó la charla cómplice de un tío bohemio, gran dibujante, que sin tomarlo como profesional, desparramó su gusto por el dibujo. Y resultaba habitual ver su talento plasmado en las escenografías y carteles de los teatros.

Mientras tanto en el taller de la vida, entre pinceles y rodillos, entre el polvillo y aromas de sintéticos y látex, este observador se metía en las obras de construcción. Ahí comprendí el valor de un oficio. Ver como se transformaba lo que veía todos los días, seguramente despertó el gusto por la arquitectura. Y pasó la escuela técnica, y el tablero de dibujo, llevando mi mirada hacia el industrial, lo mecánico y el dibujo más exacto. De la tolerancia al milímetro. Fue solo impulso para seguir en  movimiento. De la llanura, al borde del rio en Rosario. Donde la Arquitectura cambió el campo de mi visión, me hizo comprender su relación con el arte y su historia. Me introduje en el diseño, llegaron las axonometrías, las perspectivas, la línea libre. Del croquis al detalle, de los llenos a los vacíos. Del camino del sol y al sombra proyectada. Del ejercicio mismo de la profesión, y la ductilidad de tantos años de dibujo, devino el artista. El observador se detuvo a pensar: "reconozco al arquitecto cuando es capaz de transformar al espacio que te rodea y eso generar un cambio en quien lo ocupa... y veo al artista cuando es capaz de hacerte olvidar del espacio que rodea para sumergirte en el mundo que el crea"

De ese análisis de efectos, me llevó a fusionar estos dos mundos. Son las bases de mis composiciones. Y ahora aquí sumergido en la pasión por el grafito. Algo que llegó como decantación, y no hace mucho más de 3 años, lo vengo compartiendo.

Jorge Adrian Rocha 



Jorge Adrian Rocha

Nació en Venado Tuerto, Argentina en 1970. Allí cursó los talleres de dibujo de la Academia Pedro Pablo Rubens. Se graduó en la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo de Rosario, recibiendo su título de arquitecto. Actualmente ejerce la profesión en su ciudad natal. Realizó su primera muestra individual en la sede del Colegio de Arquitectos de Venado Tuerto en el año 2017 y volvió a repetir la experiencia al año siguiente:

También ha a participado en diferentes muestras colectivas, tales como:

- "Venado Muestra" en las ediciones de 2018 y 2019

- Muestra "MIA" Museo Internacional de Arte de Venado Tuerto (2018)

- Muestra "ARTxARQS" en ECU - Espacio Cultural Universitario - Rosario (2019)

- Galería Virtual Latinoamericana de Arte Cuevas de las Manos - Perito Moreno (Santa Cruz) (2020)

- Muestra "Lunática"- Paseo de las Artes Pedro de Mendoza - Buenos Aires (2020)

- Exposición Virtual "El Dibujo Argentino" Parte II - Centro de Arte " Lo Blanco Encalada" - Buenos     Aires (2020).