Jorge Olavarria /Chile


Las cosas detrás del sol

Reflexiones sobre el miedo, el mal y la tragedia

¿Qué nos aleja de aquellas historias de las cuales sólo somos constantes espectadores? ¿Cómo aprendemos a convivir con las heridas abiertas de nuestras propias experiencias? ¿Dónde guardamos nuestros propios impulsos destructivos y tanáticos? Inevitablemente, necesitamos darle forma y nombre a nuestros miedos, de manera que podamos lidiar con su permanente presencia.

"El arte siempre ha sido la balsa a la cual nos aferramos para salvar nuestra cordura" enunciaba la enigmática artista mexicana Dorothea Tanning cerca de mediados del siglo pasado. Más allá de los permanentes recambios en principios teóricos, discursos, contextos y contemporaneidades, el poder de materializar las ideas y sensaciones humanas en un objeto de arte ha sido a lo largo de su historia la generosa opción de transmutar los aspectos negativos de la vida en algo que podamos comprender, aprehender y llegar a términos. Como una antigua oración de exorcismo, en plena convivencia y necesidad con las frenéticas condiciones de la vida contemporánea, la pintura clama su presencia como un santuario donde se depurarán las mentes afligidas.

Las quiméricas imágenes presentadas en esta serie nacen desde el intento de capturar aquello que escapa a la racionalidad, irremediablemente ominoso, apelando principalmente a la reacción primera de la sensación ante la imagen, y a la conceptualización de una reflexión en la línea temática de la serie. La simbolización de conceptos se une a la utilización de referencias a la mitología cristiana, particularmente a la caracterización del ánimo maligno en su extensión personal, social e histórica.

En términos estrictamente pictóricos, la obra se concentra en la utilización de técnicas tradicionales de óleo tomadas de la pintura barroca, específicamente, la utilización de la grisalla como base de la imagen y la combinación de capas de veladuras y empastes. Dicha técnica es capaz de otorgar con óptima fidelidad la oscuridad, el contraste y el decolorado particular de la atmósfera del sur del país, cuyas cualidades visuales han inspirado no sólo esta serie, sino que gran parte del propio corpus de obra. 

Behemoth (Óleo sobre tela, 100x80cm. 2022)


Aguasnegras (Óleo sobre tela, 90x70cm.2022)


Los últimos días (Óleo sobre tela, 80x60cm. 2022 )


Leviatán (Óleo sobre tela, 90x70cm. 2022 )


Uno de dos (Óleo sobre tela, 80x60cm. 2022)


Baalberith (Óleo sobre tela, 90x70cm. 2022) 


El extraviado (Óleo sobre tela, 80x60cm. 2022) 


Saturnina Óleo sobre tela, 80x40cm. 2022)


Máquinas Rapaces (Óleo sobre tela, 80x60cm. 2022)


Gótico sudamericano / La estatua (Óleo sobre tela, 90x70cm. 2022)


Figura n°1 (Óleo sobre tela, 40x30cm. 2021)



Jorge Olavarría Velásquez

Pintor puertomontino, Licenciado en Artes Visuales de la Universidad Austral de Chile.

Nacido en Chaitén el año 1995, comienza su carrera artística de manera autodidacta alrededor de 2014 con la serie «Invierno Siempreverde», expuesta por primera vez en 2016 en la Casa del Arte Diego Rivera de Puerto Montt.

En la Escuela de Artes de la Universidad Austral de Chile, Valdivia, produce la serie «Los escenarios secretos», que conseguiría exposición en lugares como Puerto Montt, Valdivia, Cuenca (Museo Municipalidad de Arte Moderno, Ecuador) y Guayaquil (Museo Nahím Isaías, Ecuador), contando también con publicaciones y reseñas en varios medios escritos. Actualmente se desempeña como tutor en proyectos de formación artística.