Jorge Araldi /Argentina


Humanes 

Esta serie de pinturas interpela desde la pregunta por el Ser, la existencia atravesada por la vida urbana. Ese estar insomnes en la soledad, la desolación, la insignificancia existencial a la que nos expone la vida en la ciudad.

En algunas pinturas vemos humanes caminando por las cebras como autómatas sin alma, o con pequeñas almas, da lo mismo quienes sean. Un transitar sin sentido final, un pasajero estar en ese mundo que inventamos, tan abominable, al punto de dibujarnos líneas en el piso para un transitar ordenado, una locura aceptada en una pasividad pasmosa y a la vez delicada, en extremo frágil, inevitable y hasta bella, por natural. Una tristeza opresiva despojada de dramatismo simplemente aceptada como verdad. Un destino fatal que no es combatido, sino abrazado.

En otras, saltos ornamentales ejecutados con placer, con la gracia que los caracteriza, en una entrega absoluta que va a terminar contra esas mismas cebras. Otra vez un destino aciago al que se arriba sin combate. El espejo en esta oportunidad nos muestra un suicidio placentero, natural, acrítico. También aquí despojada de dramatismo la belleza de la fragilidad humana nos invita nuevamente a la pregunta por el Ser, por la vida urbana.

Finalmente, humanes brotando en algún rincón de un caos de color muy pregnante, una totalidad, protegiéndose de lo que no los daña: el agua, la lluvia. El ritual urbano de los paraguas, protección a veces inexplicable y la vulnerabilidad de esos cuerpos entregados a mojarse de todos modos y a, eventualmente, perderse en ese todo de color que es lo dado, por no hacerse la pregunta. Mientras en 'Conexión' vemos la contrapartida, humanes en absoluta soledad abrazando la ilusión de compañía a través de la tecnología, aceptada sin más como verdad.

John Berger en su reseña sobre Jackson Pollock dice al menos dos cosas muy interesantes, la primera, que el problema constante al que se enfrentan los artistas occidentales es a encontrar temas que puedan conectarlos con su público. La segunda, que por definición el genio es una persona que supera de un modo u otro la situación que hereda.

En Humanes aparece por un lado resuelto el problema del tema ya que arranca al espectador de su pasividad ante el entorno urbano para llevarlo hacia un cuestionamiento sobre sí mismo y sobre el mundo circundante que diariamente lo atropella a un ritmo tal que no le permite la pausa para preguntarse. La observación de la pintura funciona resolviendo ambos problemas, permite la pausa y ofrece la pregunta.

Por otro lado, la situación que hereda este artista nacido en 1956, es claramente superada, primero desde el mandato cultural de su época en el que un descendiente de inmigrantes no tenía derecho a dedicarse en forma exclusiva al arte como lo hace él y por otro, mientras lo artístico en nuestros días es cada día más absorbido por la lógica del capitalismo; y resolver el planteo de Berger -desde esta lógica- sería encontrar temas de 'consumo' para el espectador, Jorge Araldi ingresa por la puerta prohibida, la inesperada, nos interpela enfrentándonos a la verdad intrascendente de nuestro 'ser urbanos' y nos propone las preguntas que eludimos a diario en una suerte de negación que nos va cerrando las puertas de los sentidos, para ofrecernos un despertar de los mismos, así como de la consciencia.

Esta serie se erige así haciendo gala de la capacidad inmanente del arte de cambiar el mundo.

Roxana Cohen Falah 

(Estudiante Crónica)



Jorge Enrique Araldi

Nacido el 1 de junio de 1956 en Capital Federal, en ese entonces, hoy Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Sus raíces paternas son de Rojas, Pcia. de Bs. As., sintiéndose muy identificado con esa ciudad rural. Vive desde su nacimiento en José C. Paz, Provincia de Buenos Aires y desde allí realiza su actividad artística.

Dibuja desde que tiene uso de razón, perfeccionándose en escuelas locales y en la Academia de Bellas Artes Prilidiano Pueyrredón. Integró en su localidad el grupo "Pintura Grossa" y la Sociedad de Artistas Plásticos de General Sarmiento, lo que era el antiguo partido de la región. Su última iniciativa es realizar exposiciones que se mezclen con el mundo cotidiano, generando movimientos artísticos urbanos y populares, las galerías de arte en la calle. Se define como intérprete del arte nacional y popular.

Nos dice acerca de la serie "Humanes" que presenta en Galería Quarentena:

La vulnerabilidad del ser humano

"En Humanes está la presencia de la muerte, esa que nos acompaña a diario. La pregunta por el Ser. Ese estar insomnes en la desolación, la soledad, la insignificancia existencial. Caminando por las cebras como autómatas sin alma, o con pequeñas almas, da lo mismo quienes somos. Un transitar sin sentido final, ese pasajero estar en un mundo que inventamos (las ciudades) y que es tan abominable, al punto de dibujarnos líneas en el piso para un transitar ordenado, una locura aceptada en una pasividad pasmosa y a la vez delicada, en extremo frágil, inevitable y hasta podría decir bella, por natural. Una tristeza opresiva despojada de dramatismo, el cual si estuviera, invitaría a la transformación, pero no. Es simplemente aceptada como verdad. Un destino fatal que no es combatido, sino abrazado. De todos modos hay sombras, y si están las sombras es que en alguna parte está la luz. "

J.A.


La serie de pinturas Humanes está armada actualmente en la parte alta del Multiespacio Cultural de la Universidad Nacional de General Sarmiento participando de la muestra Rebelión, junto a la artista Roxana Cohen Falah, muestra que iba a ser inaugurada en el marco del mes de la Memoria en marzo de 2020. La muestra Rebelión cuenta con las obras Aparecer y Perdurar de la ceramista y alfarera Roxana Cohen Falah y la serie de pinturas Humanes.