Cuerpo-Objeto/Escultura-Sujeto                             Manoela Furtado



El artista está cubierto con yeso, que se adhiere uniformemente a la piel. La acción comienza con la superposición del material sobre el cuerpo, donde el yeso frío y húmedo sobre la piel caliente y seca es como un recordatorio visual y cinestésico de nuevas experiencias. El yeso se adhiere al cuerpo y su transformación de líquido a sólido crea una especie de costra. Mediante movimientos mínimos, como la contracción de su diafragma al respirar, la sustancia se desmorona y cae de la dermis, hasta que la película restante se elimina casi por completo.