Adiu Antillanca Cánovas /Chile


Reflexiones                                                                                                                                        Adiu Antillanca Cánovas

Desde que comprendí el arte como una herramienta y un puente para el conocimiento del mundo, de la existencia y como el medio que muestra aquello que parece no poder ser exactamente entendido con las palabras rimbombantes de la ciencia o las nuestras como seres comunes y silvestres, es que me he adentrado a la posibilidad de comprender algún día cosas como ¿qué siento? ¿cómo siento? ¿por qué siento? ¿quién soy? Y desde aquí desprender más dudas sobre cómo siente el mundo.

Particularmente llama mi atención aquellas emociones reprimidas por la cotidianidad, el trabajo, las obligaciones y aprehensiones sociales sobre la salud mental y el prejuicio eterno que conlleva sentir en un mundo perpetuado por la eficiencia y productividad.

Hace un tiempo me diagnosticaron un trastorno mental que, a palabras de mi psicóloga, suena mucho más feo de lo que es en realidad. Y realmente me sentí des colocada, no solo por lo que significa no estar bien, si no más bien sobre cómo es que en realidad se sienten las cosas o cómo debiesen sentirse. Porque para mí no hay un parámetro para sentir pues solo he vivido con esta mente y este cuerpo o al menos solo soy consciente de estos. Luego, comenzó la medicación y bastantes cosas cambiaron, siento que no soy, que no siento, como si hubiese perdido aquello que me hacía sentir tan humana. Si bien antes de la medicación era como siempre había sentido, a lo que estaba acostumbrada, también era complicado vivir en altos y bajos a veces mucho más intensos de lo que era casi soportable. Pero, por otro lado, ¿qué pasa con aquello que me hacía sentir pasión, felicidad, tristeza y una serie de otras emociones y sentimientos que había logrado con trabajo reconocer como yo?

¿Cómo es que se encaja en este mundo donde sentir es inconveniente, cuando solo conoces un modo de sentir? Entonces parece más conveniente solo adaptarse u ocultar todo el caos mental en algún lugarcito donde no pueda molestarle al resto.

A.A.C.


Adiu Antillanca Cánovas, es estudiante de la Carrera de Licenciatura de Artes en la Universidad Austral de Chile.